Textos:
Clarisa
Guerra
JERÉZ
AL BORDE DEL INFARTO
es la mejor frase que se me puede pasar
por la cabeza para explicar con pocas palabras lo que ocurrió
en esta ciudad el viernes 11 de julio durante el concierto de Iron
Maiden.
Todos
ya sabíamos que estábamos ante el grupo más
grande y emblemático del panorama mundial de la música
heavy metal, pero por si cabía alguna duda o algún
escéptico por estos lares, bien se encargaron de aniquilarlos.
Y es que estos cinco señores parecen salidos del mismo infierno,
con sus nosecuántos años (pero ya sabemos que no son
pocos
) se mueven por el escenario como si de chavalitos se
tratase, Harris de aquí para allá disparando
notas de bajo, Bruce con una voz a todos los efectos rompedora,
J.Gers con una elasticidad sobre el escenario totalmente increíble
y con sus excéntricos (aunque ya a la vez clásicos)
modelitos y posturitas se puede decir con toda sinceridad eso de
que por ellos no pasan los años
Contando
con una escenografía más bien escueta, una plataforma
que recorría el escenario de lado a lado, pintada con diferentes
modelos de Eddie, en cuyo centro se encontraba empotrada
la batería de Nicko, dejándolo escondido entre sus
platos, como única parafernalia que acompañó
a los Maiden en esta ocasión (nada de fuegos artificiales
o proyecciones) consiguieron una vez más, romper todos los
moldes habidos y por haber, haciendo que el recinto hirviera y vibrara
hasta reventar
Los dos
grupos que tocaron como teloneros Stray & Hora Zulú
no pudieron evitar verse eclipsados ante la fuerza de Iron
Maiden. Siento no poder hacer algún comentario sobre ellos
pero todas las miradas estaban dirigidas hacia los cabeza de cartel
y no tuve ocasión de ver a estos dos grupos.
y
a las 10 en punto comenzaba el espectáculo
puntuales
como nadie saltaron sobre el escenario nada más y nada menos
que con "The Number Of The Beast", seguido de "The
Trooper", dos pedazo de clásicos que nos preveían
de lo que iba a ser el resto de la noche. Siguieron con "Rebelation"
y "Hallowed Be Thy Name", para pasar luego a la presentación
de un tema nuevo, perteneciente al su próximo álbum
que verá la luz en Septiembre, éste se encuentra en
su línea habitual y fue sin duda del agrado del público.
Los siguientes temas fueron "Man On The Edge" y "Brave
New World", dando paso a "The Clashman" con una introducción
de lo más reivindicativa por parte de Bruce Dickinson, que
criticaba la falta de libertad a la hora de poder elegir sobre música
( "fuckin pop MTV music!! ). "The Clairvoyant",
"Heaven Can Wait" (canción que corean unos pocos
afortunados junto a Harris, y en la que Bruce escala hasta lo más
alto del escenario, y cuando digo lo más alto digo lo más
alto!!!) y "Fear Of The Dark" fueron los penúltimos
temas de este pase, dejando para el final el mítico "Iron
Maiden" en el que como ya esperábamos, surgió
un gran Eddie, esta vez vestido de rey.
Con esto
ya faltaba medio minuto para el suicidio colectivo, pero por suerte
o por desgracia la canción terminó y pudimos darle
unos minutos a la respiración
Pero eso, solo unos minutos,
porque en seguida vinieron los bises, tan increíbles como
"Bring Your Daughter To The Slaughter", "Two Minutes
To Midnight" (en el que os juro se escuchaban más fuerte
las voces del público que del propio Bruce
) y como
no, "Run To The Hills", que ponía el broche de
oro a la actuación. Como veréis toda una lista de
clásicos de la banda que sin duda no defraudaron a nadie.
Ver a
Maiden es desde luego toda una experiencia inolvidable e irrepetible
y hasta engancha, quiero decir, la próxima vez que vengan
a España, apuesto a que ninguno de los que allí estábamos
faltaremos a la cita con esta doncella que tanto seduce
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